El pasado 24 de febrero el Ayuntamiento de Coslada presentó su programa de exposiciones del Ayuntamiento de Coslada para los próximos meses.
Una de ellas era la del artista Rubén García, llamada «Parental Advisory», que se definía como «una selección de obras unidas por un mismo objetivo: representar distintas imágenes de la historia del arte y la cultura visual que, por su contenido, en según qué contexto podrían ser censurables». De hecho, en el propio anuncio de la exposición se indicaba que «no era apta para menores sin acompañamiento de persona adulta».
El consistorio, sin embargo, asume que habría cometido un error al ofrecer al artista la planta baja del centro cultural Antonio López, por ser la entrada del edificio y por tanto un lugar de paso para todos. «Pero no le hemos censurado. Le hemos propuesto mover su exposición a otra sala más grande, en la planta superior, dentro de unos meses», indican fuentes municipales de Coslada.
El artista ha declarado en Instagram que «cuando el miedo puede más que la libertad de expresión. Gracias @cosladacultura y @ayto_coslada por comunicarme a tres días de la inauguración de la exposición en la que llevo tiempo trabajando que no se va a realizar por «motivos técnicos de la sala». Preparar más de 30 obras y la ilusión de poder mostrarlo se van desvaneciendo cuando recibes una llamada que te dice que tu obra no es adecuada para el espacio expositivo que te han cedido meses antes, habiendo presentado un proyecto explicando el discurso artístico de la obra».
Y ha añadido «podría extenderme más, pero me invade la rabia y la impotencia de saber que las decisiones políticas, el miedo y la cobardía a la hora de gestionar propuestas culturales tienen más peso que el criterio artístico de los responsables técnicos de este área».
Emi Escudero «no hemos cancelado» la exposición
La concejala de cultura, Emi Escudero, ha respondido aclarando que «No ha habido ninguna cancelación, se le ha planteado al artista un cambio de ubicación de la exposición a una sala incluso mejor con las condiciones técnicas más adecuadas en el mismo centro cultural una planta más arriba. Incluso con la posibilidad de exponer por más tiempo que el inicialmente planteado. El artista dijo ayer que se lo iba a pensar».
«Valoramos mucho el trabajo que hace Rubén, que es vecino de Coslada, y por eso lo programamos, por eso y por su calidad artística. Ya es la segunda vez que le programamos e incluso ha ganado algún premio en nuestro certamen. Esta es una decisión técnica, no política ni subjetiva».
«El mismo artista en su propaganda de la exposición utiliza el nombre de “contenido explícito” en el título y pone la advertencia de contenido no recomendado para menores de 18 años , indicando el artículo de la ley que habla de las calificaciones por edad. De nada sirve que pongamos esos avisos en las paredes de la sala si es una sala abierta en un hall , que es zona de paso y que lo ven los niños y niñas que suben por las escaleras y en el ascensor a las aulas para realizar actividades culturales y que van a ver la exposición de manera involuntaria porque es inevitable verla».
«Por eso hemos buscado una solución que garantice la libertad creativa del creador al mismo tiempo que vela por el bienestar de los niños y niñas».
«Ante lo que podría ser un contenido sexual explícito (según el folleto del autor), la solución es trasladar la exposición a una sala más apropiada, que incluso es mejor y más grande en la primera planta, que sí cumple técnicamente con garantizar la no exposición involuntaria y donde el aviso por edad sí que tendría sentido».
«Yo como concejala apoyo la decisión de mis técnicos, la de la persona que lo decidió programar inicialmente y la del técnico que decide cambiarla de sitio por razones técnicas».
«Yo misma he podido ver algunas de esas obras que podríamos decir que tienen alto contenido sexual. Y como en todo, entiendo que habrá personas a las que les guste y otras a las que no les guste. A mi particularmente me gusta el trabajo en su conjunto, algunas piezas más que otras. Pero esto no va de gustos. Porque aún gustándome en términos generales, soy perfectamente consciente de que alguna de esas obras habrá padres que no querrán que sus hijos/as las vean».
«Deseamos que podamos inaugurarla en los próximos meses y que la gente venga a verla y a conocer toda la estupenda programación que tenemos en Coslada en múltiples disciplinas. Incluso a visitar la escultura de la Mujer de Coslada de Antonio López».
«Yo creo que el buen arte te hace remover cosas dentro de uno mismo. El buen arte te tiene que hacer sentir, reflexionar, emocionarte, cuestionarte y sin duda, esta exposición es buen arte porque no te deja indiferente, ahora bien, eso no es incompatible con hacerlo bien y con todas las garantías», ha concluido Escudero.
“Parental Advisory”
El proyecto “Parental Advisory” se compone de una selección de obras unidas por un mismo objetivo: representar distintas imágenes de la historia del arte y la cultura visual que, por su contenido, en según qué contexto podrían ser censurables. Las obras en su mayoría son reinterpretaciones de obras de arte de siglos pasados, desde una cultura clásica encontrada en Herculano hasta una obra de la segunda mitad del siglo XX como “Red Flag” de Judy Chicago. También hay una recopilación de grabados japoneses denominados “Shunga” cuyos originales son del siglo XIX y que se caracterizaban por su contenido erótico.
El concepto grotesco, indecoroso, desagradable, feo, zafio e inadecuado se enfrenta a la idea kantiana de la búsqueda de la belleza estética, como ese placer desinteresado a la hora de contemplar un objeto artístico.